LlaveMx & Fonca en Línea, un Telar deshilachado

El 25 de septiembre del año pasado publiqué en La Jornada Maya un artículo titulado ¿Cuántos artistas hay en México y por qué es importante ese dato?, para insistir en la urgencia de retomar y evolucionar la base de datos creada desde 2018 por la Secretaría de Cultura federal (y abandonada después), con información puntual de quienes integramos el ecosistema del arte y la cultura en México (artistas, creadores, productores, investigadores, docentes, gestores, mediadores y divulgadores).

Un mes después y para postular en la convocatoria al Primer Parlamento de Participación de la Vida Cultural de la Ciudad de México, emitida desde la Comisión de Derechos Culturales del Congreso de la Ciudad de México, presentamos la iniciativa para crear el programa LLAVE CULTURAL CDMX, como un módulo complementario al programa LLAVE CDMX ya existente, gestionado por la Agencia de Innovación Digital del gobierno capitalino, construida e implementada en su momento por Pepe Merino cuando estuvo a cargo de esta dependencia –en el gobierno de Claudia Sheinbaum como Jefa de Gobierno–, y hoy al frente de la Agencia de Transformación Digital, de carácter federal y con la misma misión, integrar en una sola plataforma digital la tramitología nacional, permitiendo al mismo tiempo tener una base de datos federal en permanente actualización, lo que brinda obvias ventajas al momento de planificar la política pública en sus distintas líneas de acción.

Minerva H. Trejo y quien esto escribe, redactamos dos propuestas en conjunto y las presentamos en forma individual (una cada quien) porque así lo exigía la convocatoria al Parlamento. Una de ellas fue la creación e implementación de LLAVE CULTURAL CDMX. La plataforma Llave CDMX ya recaba datos básicos de quien se registra y permite que cada usuario actualice su perfil cuando lo desee, además de subir a la nube y dejar ahí algunos documentos que requiera tener en formato digital, licencia, acta de nacimiento, tarjeta de circulación, etc. La plataforma capitalina tiene y mantiene todos los candados de seguridad necesarios para el tratamiento y resguardo de datos personales, con los avisos de confidencialidad requeridos y el respaldo del Gobierno de la Ciudad de México.

Implementar un nuevo módulo (como lo propusimos a través de LLAVE CULTURAL CDMX) resulta, hasta cierto punto, simple, pues se trata de agregar programación con nuevos formularios para ser alimentados por el usuario mismo, permitiendo recabar nueva información esencial para conocer cuántos agentes culturales hay en la ciudad, sus campos disciplinares, trayectorias (semblanza o CV), su portafolios, además de datos más precisos sobre su actividad, remunerada o no, especialidades, etc. Toda esta información servirá, como lo propusimos, para facilitar la planificación de programas y la asignación proporcional de presupuestos directos para atender a este ecosistema que es, al final de cuentas, el que alimenta la riqueza cultural viva de la ciudad –y el país–, en beneficio de la población en general.

A esto hay que agregar que a nivel federal existe el programa equivalente llamado LlaveMx, una plataforma creada y gestionada por el equipo del propio Pepe Merino en la La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (federal), que busca hacer lo mismo que la que se implementó en la capital del país, facilitarle la vida a la sociedad y al gobierno federal, en una estrategia de digitalización que vincule, homologue, facilite, optimice y aproveche toda la capacidad instalada, reduciendo costos y tiempo de trámites, pero también permitiendo concentrar e integrar, en una sola, diversas bases de datos nacionales, federales y estatales, cada vez con mayor celeridad y eficiencia cuando entre en operación la nueva supercomputadora que construye la propia agencia.

Apenas el 20 de enero pasado, Minerva presentó en tribuna nuestra iniciativa (LLAVE CULTURAL CDMX), que se envió como tal desde octubre del año pasado a la convocatoria referida. A cinco meses de distancia, nos encontramos con que ya está activo el programa LlaveMx-FONCA EN LÍNEA, una conexión entre la plataforma nacional y el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (hoy llamado simplemente Sistema Creación, antes Fonca), de tal suerte que hoy, para poder postular a cualquier convocatoria del Sistema será requisito indispensable enlazarse con el registro de LlaveMx.

Entonces, para postular uno tiene que estar registrado, primero, en Fonca en Línea, y luego en LlaveMx, y una vez que pase ambos filtros, se puede ingresar en la pestaña del perfil de usuario para actualizar datos, donde –oh sorpresa–, ya se encuentran habilitados nuevos campos para capturar información. Esto sería una excelente noticia, si no se hubiera limitado a solicitar respuestas (sí o no) a 7 preguntas, sobre adscripción (no hay nada sobre autoadscripción) indígena o afrodescendiente, si se tiene alguna discapacidad, si se es o no artesano, si se pertenece a la comunidad LGBTI+ o a alguna identidad de género no normativa o no convencional, y finalmente, si pertenece uno a la comunidad migrante o no.

Esto resulta problemático en más de un sentido, porque, primero, se pierde la oportunidad de recabar información sustancial sobre el ecosistema entero, disciplinas de formación y disciplinas o ámbitos de acción en los que uno se desarrolla (creación, gestión, docencia, etc), ámbito laboral o educativo, ingresos, especialidades, portafolios de trabajo, por mencionar algunos.

Segundo y muy importante, porque la base de datos se reduce a quienes postulan a algún apoyo del Sistema Creación, cuando la campaña podría –debería– ser a toda la comunidad, sin importar si se postula o no a una convocatoria. La información no permitirá saber de qué tamaño es el ecosistema y todo el potencial implícito en esos datos.

Finalmente, la plataforma no sirve –al menos todavía – como espacio de vinculación entre la comunidad misma, ni con otros sectores, como el privado, tanto para temas laborales, contrataciones o invitaciones diversas, como para colaboraciones posibles, como podría suceder con los Estímulos Fiscales. Sería un espacio ideal para la publicación de convocatorias nacionales e internacionales, vinculación con la comunidad de Iberescena, con todos los ministerios de Cultura de Iberoamérica y sus programas, o las representaciones del British Council, el Instituto Goethe, la Agencia de Cooperación Española, el IFAL o el Foro de Austria en México, por mencionar 5 de decenas de representaciones culturales internacionales con presencia en México, además de la propia UNESCO.

El enlace entre LlaveMx y el Fonca en Línea es un avance, sí, pero mínimo, raquítico frente a lo que puede llegar a ser si se le piensa a más largo plazo, con miras a sentar las bases de una digitalización de bases de datos relacionales que permitan apostar a un nuevo Proyecto Nacional de Cultura que requerirá, más tarde que temprano, de más y mejores datos actualizados de quienes hacen el arte y la cultura todos los días en este país.

El único esfuerzo que parece aspirar a sustituir el Telar en forma innovadora, aunque incipiente por ahora, es la nueva plataforma de Mercado Creativo del Centro de Cultura Digital. Vincularlo con LlaveMx y LlaveCDMX sería fundamental. Ojalá se logre.

Plan Michoacán y el micro plan de cultura

Un caso simple para ejemplificar esto es el PECDA vía el Plan Michoacán de Cultura: $4.4 millones de pesos para 74 estímulos (individuales y colectivos), 250% más que el año pasado. ¿Cuántos artistas, creadores, gestores, productores, investigadores, docentes, mediadores y divulgadores de arte y cultura hay en Michoacán en este momento? El Telar del 2018 arroja un número de registros de 629 agentes culturales. Si ese fuera el total y el PECDA ofrece 74 estímulos, entonces apenas alcanza para el 11.7% de los agentes registrados. Y eso si 629 fueran el total de agentes en territorio, pero ¿cómo saberlo si no hay una base de datos actualizada? 

Y es importante que no se entienda esto como una crítica a lo que se hace, que no es poco dada la situación tan grave que enfrentamos como nación. El problema toral está en la redefinición del proyecto general y su visión, que implica multiplicar el gasto en este sector. Si no hay presupuesto hay que conseguirlo, ésa debería ser la misión prioritaria. Evadir la responsabilidad, pero sobre todo la oportunidad de ir por algo más ambicioso, una verdadera transformación, sólo hará que el problema siga creciendo. 

La plataforma LlaveMx puede ser una parte de la solución a este problema que, como todo lo que tiene que ver con el urgente Proyecto Nacional de Cultura, son de Seguridad Nacional, si se entiende a este ecosistema como esencial para el país por sus aportaciones a la transformación de la vida nacional.

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* Socio fundador de Bioscénica: cuerpo digital y transdisciplina, miembro de la Asamblea de Artes de la Ciudad de México (ADA) y miembro del Primer Parlamento de la Vida Cultural de la Ciudad de México. Mail: contacto.bioscenica@gmail.com